Opinión

Toda persona actúa siguiendo unas normas de comportamiento ético establecidas por su educación, religión, ideas políticas, circunstancias que le rodean….. y esta forma de actuar conforma su personalidad. Este comportamiento también influye en la sociedad de su entorno.
 
La empresa, como persona jurídica, también debe tener una actuación ética compuesta por el comportamiento de los profesionales que la conforman. Un comportamiento que influirá en sus empleados, clientes, y la sociedad en general. Es decir, en los denominados ´”grupos de interés”.
 
Muchas empresas, en la actualidad, se denominan “socialmente responsables” por el hecho de disponer de una fundación a la que aportan fondos (p.e. Cajas de Ahorros o Bancos), o porque realizan aportaciones a ONG´s. Pero esto no es suficiente si no va acompañado de una gestión ética de los recursos.
 
La Responsabilidad social es algo más que esa aportación de fondos. Es un sistema de gestión que tiene presente a los grupos de interés que acompañan a la empresa en su camino.
 
Es RS la consideración de los empleados, conciliación de vida laboral y familiar, guarderias, código ético, racionalización de las carreras profesionales, establecimiento de sistemas justos de promoción interna.
 
Es RS la orientación (real) al cliente, un asesoramiento honesto teniendo en cuenta sus necesidades, haciendolas coincidir si cabe con los objetivos pero sin que éstos sean los que determinen dicho asesoramiento.
 
Es RS el comportamiento leal con la competencia, el entendimiento con las asociaciones de consumidores, cumplir honestamente con las obligaciones legales…….
 
En definitiva, consiste en actuar de forma honesta, siendo buenos y honrados ciudadanos (personal y jurídicamente hablando).
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